lunes, 19 de noviembre de 2012

ANOCHECER



‘’Morimos en el sitio que le he prestado al aire 

para que estés fuera de mí, 

y en el lugar en que el aire se acaba 

cuando te echo mi piel encima’’

(Jaime Sabines).


ANOCHECER
Por Sol Lora

No es que te olvide nunca,
¡jamás presientas!,
que el sol muere su luz cuando anochece…
La noche es careta frágil que arde el sepulcro
donde se arropa el alma y se acuna el sueño.

No es que olvide de ti ni de tu nombre,
¡no olvidaré jamás todo el incendio!
Este sueño que invento tras tantas noches,
perpetuando tu imagen, su luz sin tiempo…

Sólo velo el recurso entre mi silencio,
entregada a la sombra refracto el eco, 
que estalla su voz profunda en el pensamiento….

Una nueva mañana enluta el brillo
de alguna enana blanca que agota el verso,
que calla a la ventana crudo flagelo,
la ahogada resurrección de algún espectro…

No es que te olvide, ¡nunca!,
¡jamás presientas!
Donde nace un poema vuelco mil lunas,
¡con infinito rayo de desconsuelo…!

19 de noviembre, 2012.

@ Derechos Reservados.-


NOTA.

Una enana blanca es el estado final en la evolución de una estrella con menos de 8 veces la masa total del Sol. Estas estrellas pierden gran parte de su masa por emisión de viento solar, y eventualmente hacen una nebulosa planetaria, y la estrella se transforma en un pequeño objeto de enorme densidad (del orden de las toneladas por centímetro cúbico).  Los objetos mejor conocidos de esta familia son las compañeras de Sirio y Proción; tienen la masa del Sol, pero el tamaño de la Tierra. A pesar de que no tienen prácticamente reacciones nucleares, se mantienen muy calientes, pero se van enfriando hasta transformarse en varios millones de años en enanas negras. A estrella cuyo núcleo es de menos de 1,4 veces la masa del Sol, se convertirá en una enana blanca. Si es más pesada en una estrella de neutrones y si lo es más aun, en un agujero negro.

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