domingo, 24 de febrero de 2013

SONDA


SONDA
Sol Lora

No basta una intención para explorar el fondo.
Donde habita un alma que desmolda en hastío,
el ocre oxida un espacio de espera…

Los pigmentos que tiñen su dolor estable, 
persisten resistentes a esa luz 
que ciega, en su mirada,
se agrieta y retoma mil espejos 
de imágenes que alcanzan 
el SOLO en su torpeza…

¿Qué deseas encontrar desde un abismo?
¿Qué respuesta estimas poner sobre los labios
sordomudos que divagan 
en la profundidad de su sombra?

La fuerza teñidora de tu instinto,
ya vuela libre sobre arcoíris de apariencia, 
y sin apenas lamer mis esquinas traslúcidas,
¡a color se pierde en el reino de su propio mundo!

Y ya ves, ¡no puedes alcanzarme!
Ni con la sonda de fe que empuñan tus manos,
ni con el amor trolero con que intentas mirarme….

La remota manipulación de tus palabras,
chispea intermitente, ¡y apenas me resbalo!
No intentes enviar al espacio infinito
artificios de energía desgastada…
Ni inventes mecanismos que capturen un espectro…

Déjame que roa este cansancio establecido,
el inquilino que desnuda mi huerto,
¡el habitante desbocado que mama ebrio entre mis pechos!

No, no comas de esta tierra estéril,
de este polvo de luz apagada, 
que lóbrego se encoje en sus entrañas
para escapar de silogismos imprecisos.

No inocules mi esencia,
el dulce amargo de esta condena:
¡nunca fecundará en tu mirada necia!


No hay comentarios:

Publicar un comentario