domingo, 19 de mayo de 2013

SOLEDAD, ALIADA



SOLEDAD, ALIADA 

Sol Lora.- 



¡Tan Intima, 

tan cómplice 

y callada! 

Se viste de lágrima, 

para algún silencio, 

para alguna nada…. 



Y un tiempo se añeja, 

¡detiene su curso!, 

sin día, sin horas, 

sin soles que abran 

de su primavera 

el albor descalzo… 



Tan intima, 

como hora detenta 

en que sólo habita 

su mirar perpetuo, 

¡ido en el remanso…! 

Tan cómplice, 

que evade testigos 

porque es ella toda… 

¡Quiere ser amada! 



Procesión en mudo, 

para que el silencio 

se vuelque caricia, 

y el viento se esconda 

¡sin que haga murmullo 

que deshoje el canto….! 



¡Los labios se agrietan! 

¡Se aúnan las pausas! 

¡Se rompe la voz 

desde una garganta! 

Y el verbo se encrespa, 

alzado optimista, 

¡se lanza, se lanza…! 



Un abismo herido 

es más que el dolor, 

¡es más que un espanto! 

Se vuelve desliz 

que gotea en su sangre: 

¡Romance quebranto! 



Y es frágil la vida, 

¡frágil el plañido! 

Tan frágil que sueña 

con su ala herida, 

prendida de asfalto, 

quedando muy quieta, 

en algún paraje, 

¡gime al sueño, y sueña, 

eterna en su esquina! 



¡Tan Intima, 

tan cómplice 

y callada! 

Se viste de lágrima, 

para algún silencio, 

para alguna nada…. 



Soledad que habitas 

con tu surco abierto, 

vacío en su templanza, 

y es virgen virtud 

la que resplandece 

en tu fiel mirada, 

¡lejana, y cercana, 

cómplice del ansia! 



Tan cómplice, evitas 

que otros sean testigos 

de este dolor fausto, 

queriendo ser libre 

se queda engrudado, 

en martirio y pausa… 



Soledad, aliada… 

¡Vístete de lágrima! 

¡Vístanme tus manos! 

Tan pronta, tan mía… 

Compañera eterna, 

que llegas, silencio, 

sin sol ni esperanza: 

¡para alguna nada! 





19 de mayo, 2013.


No hay comentarios:

Publicar un comentario