miércoles, 23 de octubre de 2013

EL INFILTRADO


EL INFILTRADO 
Por Sol Lora.-

¡Llegó con viento espeso, 
huracanado y frío!,
devorando la savia que habita en el poema;
con tanteo de sonrisas ensayada en los labios:
¡Deshoja margaritas como un buitre baldío!

El acumula el ego en su infértil testículo,
de su tejido extraño se le ha roto el reparo,
y es solo el afligido rodando en un vacío,
la masa que insoluble perfora al simple beso…

Su secreta denuncia de espejismos marrones,
va curtida de intento por castigar al verso…
Viene con su regreso, retrasado y perdido,
a pisar en las faldas con su instinto siniestro.

Picoteador del alma,
¡la duda de un recuerdo!,
presiento que es tan solo un corazón tardío,
donde un grito cabalga sin fe a las alturas,
hacia donde no alcanza su torpe estrabismo,
y en su mirada el miedo contamina las ansias… 

¡Silencio de un tapiz que devora en los sesos,
alimento de cerdos que escapó de pandora!

¡Liberen mis entrañas, oh dioses del poema!
¡Denme camino libre, gigantesco…!
El infiltrado vive sin huella en su ignorancia,
él desconoce el bronco rumor de las estrellas,
¡con suerte una de ellas es relámpago insigne
brillando revoltosa en su afán de un momento…!

¡Imploro a las mil musas licencien de mis coplas,
su mano en mis entrañas, su acento en mis caderas...
Que despierte travieso tejiendo enredaderas,
husmeando en otro mundo donde levante falda 
y beba otra silueta…

La caja del terror ha abierto ya sus puertas:
¡Cuidado que es de azul y labios de suspiro,
el hermoso infiltrado salido de mis sueños…!
¡Un tornado de vientos en medio del desierto,
con lianas movedizas y al fondo la condena!

¡Silencio de un tapiz que devora en los sesos,
alimento de cerdos que escapó de pandora!


19 de octubre, 2013.

No hay comentarios:

Publicar un comentario