viernes, 27 de diciembre de 2013

BREBAJE DE NAVIDAD


BREBAJE DE NAVIDAD
Por Sol Lora

Hace falta media vida para un ala en la quebrada;
del cielo gotas, algunas, de nube blanco-escarlata;
un lucero y varias horas de espejos y madrigales,
el duende que marinero navegue entre azahares.
Tres minutos de las uvas emborrachando el aliento,
y mil segundos del sol en su luna de misterios…

El minutero ya tiembla con la ansiedad de los cuerpos,
donde al tiempo tiende almohada para redimir un verso…
Falta un cuarto que callado haga menguar a los ojos,
y volcado al pie de un tango darle sabor al antojo…

Faltan cuatro cascabeles resonando su veneno,
una sed larga de excesos y el antídoto imperfecto;
aliviar heridas viejas (para eso hace falta tanto):
¡Ser poema que dé alcance al mar en un solo vaso!

Falta el insomnio del hada enamorada de un gato, 
tres pizcas de una aventura tatuada en playa de asfalto;
el hechicero más loco con su barita de encanto,
y dos manos temblorosas sobre el pecho, a cielo raso…

Que en la pócima descubras el secreto más profundo,
en noches de Navidad con cinco velas girando…
Con dos monedas sin cara y un limonero cantando,
sobre alguna roca un fuego, justo al doblar de un resguardo…

Solo cerrando los ojos, ¡tú deja al milagro alcance!,
abre entera la tinaja para exudar un hechizo…
Hace falta todo y nada, y a la cicatriz un manto,
¡que no basta un mundo entero si no hay magia en la mirada…!


FELIZ AÑO 2014!!!


27 diciembre, 2013.

lunes, 16 de diciembre de 2013

ENTONCES DIME, POETA


ENTONCES DIME, POETA
Por Sol Lora

Entonces dime, ¡poeta dime…!
¿Por qué callo este infierno que incinera?
¿Por qué tiemblan mis manos si no sueño?
¿Si es que siempre en un cuerpo tan lejano,
acaso es cercanía el sólo olvido, 
al que escapan cenizas de estas manos? 

Escribir, si te escribo, es simple pausa
que retozo al peldaño de una reja.
En la cárcel que vivo hay un cadáver,
una mancha tiznada de fantasma,
donde es sombra en prisión un alma en pena…

¿Dónde puede la vida darme historia,
si tan sólo un despojo soy del viento?
Donde vivo va el viento a pura marcha,
saqueando a las paredes consternadas,
dejando en la penumbra la mirada,
¡y es solo periferia la luz de alguna letra…!

Caminando sonámbulo el poeta,
se asoma hacia la libertad donde se sueña.
¡Tanto duelen los surcos de una tierra!
¡Tanto amor a la luz de un universo!,
que teme al otro lado le anochezca…

Todo lo que le acuna: ¡Algunas letras!
¡Simulacro de sangre hacia las venas!
Entonces, dime tú, poeta… ¿dime?
¿Con qué tinta o carbón se escribe vida,
si existe un condenado tras la reja?


16 de diciembre, 3013.

viernes, 6 de diciembre de 2013

EL GATO ROTO ES AZUL QUE SE PIERDE EN MI JARDÍN



EL GATO ROTO ES AZUL QUE SE PIERDE EN MI JARDÍN


Por Sol Lora.



- ¿Verdaderamente crees tú que sea el mismo gato? –



- Sí, sin duda sigue siendo el mismo gato roto que se pierde en mi jardín. He visto su silueta oscura trepando por el tejado de una conciencia, y su talante es endémico, siempre me guiña con su ojo agudo, fijo en un ayer que quedó sin nombre. -



Manchada seda azul, de filosos extremos encarnados al alma. Tantas veces intentaba deshilachar los espasmos dolorosos, y como mucho conseguía precipitar las fibras en infinitas ramificaciones taciturnas, y que constantemente agrietaban el sueño de su dolor, haciendo extender la mancha sobre la pared. Intentó otras veces diluirlas con el café de la mañana, donde la cucharada removía un ligero sabor a sol, que como único conseguía estimular toda la voz en remolinos sobre el piso. Siempre cobraría vida. Siempre…



Sus dos patas, delgadas como alambres, llevaban dedos de reserva contra los cuales apretaba las sienes lado a lado, hasta lograr que los nudillos perforaran el oído en un tatuado de uñas que pronunciaba los ecos. 





- ¡Quisiera por solo una vez que se estuviera quieto! ¡Maldito gato roto! No obstante, le ha gustado girar como ruleta sangrienta, y en venganza por la estocada, ha convocado a todas las voces para que hagan sus apuestas. - 



- Estoy muy segura de que su intención es confundirte, nunca le gustaron los gatos rotos a mi loca, y sé cuánto se molesta si le espantas el silencio cuando vuela. Ese pobre animal lastimado, cabalga entre gritos, y le salen alas por las manos.-



La palabra le cuelga en los oídos, dejando a sus pájaros desbandados ante aquella sinfonía deforme, donde siempre lograba fluir de labios del gato roto, en partitura azul de noche atormentada, sobre el cuaderno. El mayor problema era medir el tiempo en que la noche se hacía más cerrada, ni siquiera en las promesas pudo hacer que sus fantasmas se marcharan; aun con aquel regreso, de extraña certeza, devolverla al mismo aullido donde todo comenzó, era improbable.



- ah, pero según puedo escuchar, me parece que sigues recordándolo. ¿Por qué esconderse entre los muros, si afuera aun está lloviendo estrellas y las luciérnagas pernoctan entre los coralillos del jardín? Si se lo pides, a ellas, puede que te presten alguna luz para tus ojos, y quizás así serás capaz de encontrarle en la ventana…-



-No es tan simple, amiga mía.- Se decía mientras la miraba en el espejo. - Ella no me dejaría, aun se empeña en demostrar que ésa voz, quebrada y contrahecha, canta en su ritual para la gata del vecino. Es preferible seguir con estos intentos por evitarle, finalmente sólo sigue siendo un estrépito más en el hueco de un desierto.- 





06 de diciembre, 2013.




miércoles, 4 de diciembre de 2013

MECIDA EN TU SUEÑO


MECIDA EN TU SUEÑO
Por Sol Lora

De vez en cuando el insomnio me da tregua
y puedo dormir tranquila entre algún verso.
Entonces, siento que todo está cumplido,
que el edén tiene manos de misterio
y tu sueño es el mío en las paredes
donde alcanzo mirarme en el espejo….

De vez en cuando despierto en un poema
donde sueñas tu espacio de concierto,
donde somos la música precisa,
la diana que libera estos lamentos;
la palabra mezclada en blanco y negro,
donde es mío el mechón de tu cabello…

¿Dónde existes, si acaso no en el sueño?
¿Dónde encuentro escalera entre mis ojos
que conduzca al peldaño de tu pecho?
Quizás la triste vida es solo ACASO,
y es mi única existencia, ¡maravilla!,
reclinarme en tu hombro mientras duermo…

De vez en cuando el insomnio me da tregua
y danzo la narcosis que me ciñe
a ‘’un hueco entre palabras’’,
¡fogata que me atiza de la muerte!
Espiral escalera, de una nada el aliento,
donde existe el boceto que me inflama…

De vez en cuando solo SOY, en tu sueño…


04 de diciembre, 2013.

NOTA DE LA AUTORA: 

Este poema nace como una respuesta a los poemas EDEN I y EDEN II del poeta argentino, José Luis Frasinetti, con quien debo excusarme por el atrevimiento que me imputo, pero en definitiva no puedo dejar de sentirme identificada con sus letras que tanta admiración me producen.








martes, 3 de diciembre de 2013

EL GATO ROTO MIRA DESDE SU ESQUINA





‘’Desnudo soñando una noche solar. He yacido días animales. El viento y la lluvia me borraron como a un fuego, como a un poema escrito en un muro’’. Alejandra Pizarnik, Madrugada



EL GATO ROTO MIRA DESDE SU ESQUINA

Por Sol Lora



Le había dejado hecho un charco bermellón a la pared, mientras sus pasos dejaban esa huella inalterable que, por todo el cobertizo, pretendía llegarme hasta el alma. 



No sé qué duele menos o qué más, si acaso darme cuenta por fin que no era a mí en su vida, y que a quien cantaba, en voz quebrada, fuera a la otra que la gata del vecino; o quizás simplemente aquel maullido deforme era tan solo el domingo de cuasimodo que me acercaba tantas veces a la paranoia brutal de alguna sombra insolente, latiendo continua en mis recuerdos.



Decidí darle vuelta atrás a la página del libro, tomarle por los pelos de punta, y sobre una hoja en blanco aislar todos mis miedos; delicadamente le saqué del manchado, -a veces da tanto trabajo quitar una infamia de la pared, que siempre queda la salpicadura-.



Se hacía tan necesario escoger el nuevo color con el qué taparle los pecados al muro. Mientras elegía de la paleta para crear un tapiz, tal vez  lo reviviría en otro sueño y el gato roto, desde su esquina, se descuajaría la sangre de aquel golpe, y en sus dos patas continuaría mirándome el asombro entre su ojo oscuro e intermitente a pardo.  ¿acaso yo era producto de aquel raro sueño de un gato tuerto?



Volvió a su aullido sombrío, a la casa de al lado; volvió para encontrar el amor que nunca fue, mientras mi oído de loca le recuerda, abandonada a sus pájaros. Aun le nombran mis labios, perdiéndolo entre el murmullo de otras voces que en la noche se alejan para quedarse en el alma recién pintada.





02 de diciembre, 2013. 






lunes, 2 de diciembre de 2013

EL GATO ROTO EN LA PARED




‘’Sin ti me tomo en mis brazos

y me llevo a la vida

a mendigar fervor’’.

Alejandra Pizarnik, en El ausente



EL GATO ROTO EN LA PARED

Por Sol Lora



Ese gato roto tiene, en su mirar tan hondo, intenciones perversas. Se detuvo, sobre el muro que bloquea mi ventana contra el patio del vecino, para arrancarse de la voz una tuerta canción…



Ya no se qué palabra tirarle a los ojos, durante el tiempo en cual le explico que hoy no me sentiré seducida por su guiño. Por el contrario, siento como una loca multicolor que de pronto se torna oscura cuando a alguien le da por pintarle aretes a sus pájaros; mientras ella, por libertad, le vuela el seso a la cordura…



Le oigo nuevamente la voz tan quebrada, y casi me da por sentarme a su lado y acariciarle los pelos de punta. Pretende entrarme por la puerta de al lado, a esta ausencia, y si le dejo ya luego no podré concentrarme en mi tristeza… 



Por un maldito instante olvidé que el dolor azul marino que ralla por mis venas es tan mío, y casi pierdo el desgano ante la imprudencia, por solo una tarde de apuesta.



Por esa razón le he sacudido un chancletazo que, justo al medio del hocico, le ha dejado pegado entre un charco bermellón a la pared, mientras mi paciencia salió apresurada a buscar dos pastillitas con qué aligerar el regreso.





02 de diciembre, 2013.