viernes, 11 de julio de 2014

ANTE UN CADÁVER



ANTE UN CADÁVER
Por Sol Lora.-

Anoche era tan espeso…
Asesiné al amor con estas manos.
Su sangre coaguló en la negrura,
dejando un resabio por las esquinas.

Le fui tomando recio del cuello,
con la sagaz dureza de un adiós entre las uñas.
Ávida de agotarlo a añicos, 
fui destrozando su simiente,
sintiendo el palpito miedoso
descender hasta el quejido.

Le he hecho una escarcha larga
en el verano amargo de sus ojos,
y la mancha ya estremece...
Sus pupilas van agotando el rastro del camino
y en mí, sólo una rabia desnuda
que le cierra los párpados de un tiro…

Ahora en el silencio,
de faz a un cadáver,
donde inicia la marcha 
de un concierto putrefacto,
continúo acuchillando sus mieles,
con la ruda pasión de los amantes herejes…
Le he rociado de azufre los colmillos,
para que no se atreva a morder
en su aquel de antes,
el perfume…

Vuelvo a dilatar las alas 
y gotean…
No me ausento del lugar:
¡He recostado a su lado y para siempre!

11 de julio, 2014.

No hay comentarios:

Publicar un comentario