¿DONDE SANGRA MI PATRIA?
Por Sol Lora
¿Dónde sangra mi patria sus raíces, su cielo?
¿Dónde sangra?
¿Dónde sangra?
¿Esta Isla de cruces, de beldad y misterios…?
En el verso que implora
de una madre que tiembla,
cuando un sol le acaricia
en su vientre pequeño,
y el futuro de un niño
pide abrirse en su seno….
Tragaluz de esperanza
al embrujo de un cuento,
¡la libertad persigue
con sus dedos ingenuos…!
Goteando en las caderas
de mi Patria, va el hombre,
arañando la savia
e implorando en silencio…
Una cigua palmera
se posa entre las ramas,
miedosa hace su nido,
pues teme al desarraigo,
y entona tristemente
en murmulloso espanto:
¿Dónde sangran mi patria sus raíces, su cielo?
Entre el héroe que duerme
en fosa de recuerdo,
retorciéndose en rabia
por batir otro duelo…
Entre los cocotales que bordean las playas,
de esta tierra de mares,
de café y de caña..
Ronda una noche larga,
golpeada entre sus alas:
¡vendimia en castidad
en peligro de infames…!
¿Dónde sangra raíz el fantasmas de un mártir?
En algún campesino
que ha quedado sin huerto,
llorando una cebolla
de rancio jornalero,
temiendo al gran señor
que le hurta y descalza…
¡Llora y llora con sangre
que le hierve la casta…!
El verso está temblando:
¡le han enterrado vivo!
Ya la piel siente el frío
del sepulcro lamento…
Retorcidas entrañas
entre el lodo crecido,
¡de negro oscurecido
se vistieron sus causas!
Una estría en la piel
a Quisqueya desgarra,
derramada de historia,
de valientes las huellas…
Un temor inocula,
y en el monte resuena,
soslayado un quejido,
de azufre y cadenas.
Una lechuga en mesa
destroza la esperanza,
sin aroma a canela,
sin pan, jengibre, o pascua…
¡Se muere la miseria
en su miseria incauta!
De hambre el campesino,
sin voz , sin voz ni pausa,
sin tierra donde siembre
de semilla y confianza…
Una madre que rompe
en la fuente y da un hijo,
donde espera en promesa
renacer remembranza…
¿Dónde sangra la patria sus raíces, su cielo?
¡Gotea en las caderas de mi Patria…!
¡Y sangra!
¡Sangra!
Donde antes fue miel
y un trapiche de caña,
hoy se oxida un ingenio
que muere sin palabras…
¿Dónde sangran mis raíces, mis fantasmas?
¿Dónde curo la herida de esta Patria paciente?
Sangre de tu memoria,
van tus huellas descalzas,
y un pueblo que es mi pueblo,
¡con una cruz a espalda…!
Un silencio dormido
ya espera en pos al canto
donde un verso le nutra
voluntad al arado…
Donde el grito despierte
sin miedo a la batalla,
donde tensen los hijos
el pie de la montaña,
un poema que abroche:
¡Libertad a la patria…!
Solo hay versos teñidos de soledad y llanto,
oscuros en su nido y a la sombra de un árbol,
implorando que emerja su aliento del asfalto,
¡la bravura del hijo!
¡el tricolor disparo!
Alto en tope
y reviva el estoicismo omitido,
y el trinar de la cigua
vuelva a ser verbo y canto.....
¿Dónde cura mi patria sus raíces, su cielo?
¿Dónde habita el fantasmas?
¿Dónde termina el llanto?
¿Dónde la herida es salva?
¿Dónde alcanzan las manos
la libertad y un sueño?
¡Goteando en sus caderas
se desangra mi Patria…!
17 de Abril, 2013.-
Imagen: Como un árbol Viejo de Hanoi Martinez León.


