viernes, 26 de agosto de 2011

Capítulo I La Profecía por Sol de Luna (Sol Lora)


"Amor Eterno.... Inolvidable
Tarde o temprano estaremos juntos....
para seguir amándonos." (Juan Gabriel)

Capítulo I
La Profecía
por Sol de Luna (Sol Lora)

- ¿Por qué cantas una canción tan triste al niño????- y me respondías: - es que me recuerda a mami... y además, se queda tan quieto…-

Quizás mi hermana no comprendía aquella quietud de mi niño, ante aquel susurro de voz, que pretendía ser una canción de cuna, sin embargo, y sin pretender ser ilusoria, creo que mi Randy siempre advirtió que sería, aquella misma, el legado de amor que nos mantendría en contacto durante su ausencia!

Me levanté esa mañana con una angustia terrible, había soñado durante la noche que corría por una especie de laberinto sin fin, acompañada de niños aterrorizados, a quienes guiaba durante nuestra persecución, para que no fuesen devorados por aquel gigantesco monstro que nos perseguía.
Les dije – Por aquí, entren todos, pronto- y lograba cerrar tras de mí la enorme puerta brocada, fue entonces cuando advertí que uno de los niños mayores tenía entre sus brazos a mi pequeño hijo, y tomándolo de sus manos le hice una pregunta al chico: - mi hija, Nicole, la has visto a ella??- El jovencito respondió con prontitud: -Ella está fuera de peligro, ha marchado con el otro grupo- Imaginé que aquel grupo al que hacía referencia era al de mis hermanos y empuñando a mi hijo como un divino tesoro, fue entonces cuando levanté la vista , aquel lugar no tenía techo, vi como el animal que nos perseguía, aquella cosa de 7 u 8 metros de altura, figura de león y garras de águila, saltaba sobre las paredes y se abalanzaba sobre nosotros… Me encorvé para envolver entre mi vientre a Randy, al momento que un espantoso y estridente grito salía por mi garganta y exclamé: -Señooooooooorrrrrr te doy mi vida, tómala,  más no dejes a esta bestia mate a mi hijo- Mientras en ese preciso momento éramos devorados y sin titubeos, mi hijo y yo.

VUELO

Vuelo (enero 1995)
por Sol Lora

Preferiste volar y marchaste apresurado
recorriendo el rubor de aquel camino virgen,
te detuviste al pie de cualquier árbol...

Acunando la muerte en tus pupilas,
no diste tiempo al adiós,
al murmullo angustioso de mi voz.

Nos separó la vida tantas veces,
más unidos del alma caminamos

¿Quién pudo escuchar aquel suspiro?
Quizás solo la brizna,
que con el viento voló sin rumbo fijo…

Hoy queda a Dios que permita,
recorra con la brisa el mismo paso,
con la fuerza de este amor que no limita,
con el beso más puro que haya dado….
y elevada hasta ti... decir hasta siempre
o quizás un susurro, solo un te amo!

Cinco noches eternas (1991) Por Sol Lora SL


Cinco noches eternas (1991)
Por Sol Lora SL

Desperté de mi letargo
Con un roce de tus manos
Con la briza de verano
Hicimos una quimera
La luna hizo destellos
Dejando a su paso huellas
Y en cinco noches de estrellas
Arropados cuerpo a cuerpo
Con mis besos te hice el dueño
De cinco noches de amor

Entre dos copas y vino
Una balada de fondo
Pediste, vez primera…
Con un roce de tus manos,
Una caricia ligera,
Verter dos copas en una
Formando un solo cuerpo
Beber nuestros alientos
En tu lecho tentador

Nos mecimos con tibieza
Y vivimos la aventura
Eclipsé un rayo de sol
Que mojó mi piel por dentro
Y así… copa a copa
Cuerpo a cuerpo
Beso a beso
En cinco noches continuas
De embriagadores recuerdos
Fuimos viajando al espacio
Devorando el mundo entero

Y hoy, te he vuelto a ver
Te reclaman mis caricias
En un desierto en llamas
Donde llueven los deseos
En que la chispa encendida
Quemó  toda mi arena
Dancé al son de balada
Que hizo esa noche un verso
Para pedirte el regreso
Copa a copa, cuerpo a cuerpo

Que me regales tu aliento
Que me brindes la emoción
De sentir latir tu pecho
De tocar todos tus miembros
Que volvamos a ofrecernos
Amor de límite y tiempo
Y la luna haga destellos
Entre luces de color

Y Morir eternamente
Sobre tu vientre mojado
Dejar mis ansias vivas
Impregnadas sobre ti
Para que lleves marcada
La quinta noche de luna
Y entre beso y beso, cuerpo y cuerpo
La noche quinta, infinita
Solo seas para mí

En cinco noches continuas
En cinco noches eternas
Copa a copa, cuerpo a cuerpo… beso a beso

JUAN PABLO DUARTE "HONOR A QUIEN HONOR MERECE"


JUAN PABLO DUARTE "HONOR A QUIEN HONOR MERECE"
Por Sol Lora, SL (16 de julio, 2011).

El que proyecta una obra... siempre tendrá el mérito de arquitecto (primero en la obra), el máximo responsable, aquel que le otorga el sentido de trascendencia a un ideal.

Juan Pablo Duarte dio ese sentido al sueño de todos los dominicanos, quienes somos llamados a conservar el patrimonio y a la "buena práctica constructiva" de lo que es y debe ser LA PATRIA......

En manos del pueblo recae compartir la responsabilidad de dirigir lo que para los Trinitarios fuere la iniciación de una concepción que ha ido creciendo y fortaleciéndose con el paso de los años y que tilda a nuestro pueblo de su mayor orgullo, poder gritar al viento:

                               "YO SOY DOMINICANA". sol de luna.


Hay quienes cuestionan al ser humano en la figura de nuestro prócer de la patria, Juan Pablo Duarte, sin embargo sus ideas marcarán por siempre la idiocincracia de los dominicanos. Innegable sería decir lo que plantea René Descartes: «cogito ergo sum», traducido como «pienso, por lo tanto existo». Duarte existirá por siempre en nuestras memorias, no por algunos hechos que se le adjudiquen para desmeritar sus valores, trascenderá porque realmente existió y nos dejó como legado su ilustre pensamiento. (sol de luna).

Hubo una vez un hombre por Sol Lora, SL





Hubo una vez cien hombres
Hubo un hombre cien veces más…
Donde a Quisqueya,
Hermosa tierra de grandes hombres,
Cubrió de sueños,  su dignidad

Y a esta patria, que aquí le expongo
De aquellos cien, hubo uno más,
un centinela de noches lúgubres
Más que ser hombre
Fue un estruendo,
Niño sediento de libertad

Hubo cien hombres… solo uno más...
Aun camina montaña arriba
Y en sus espaldas colgando encima
De hito en hito voltea a mirar:

Oh tierra mía, de tantos mares
Velado cielo de eterno llanto
Oh campesino
Oh niño hambriento
Grita mi hombre, sin descansar
Y sigue el paso, ya a la cima
Donde no alcanza su ideal
Y así no logre sus victorias
Sigue luchando su idealidad

Hubo en mi tierra
Hermosa y triste
Soleada y fría
Hubo cien hombres
Solo uno más,
Donde el final no existía
Porque sus fuerzas desconocían
Donde concluye la libertad!


Con afecto y cariño para mis amigos de profundidades, frente a un coloquio relacionado al simbolismo de los colores!


Entonces.... me vestiré de martes...y adornada de carnesí, rasgaré mis vestidos y cabalgaré incesante entre el intenso fuego de mis pasiones! (por Sol Lora).


Escuchar a Nitzche (20 de julio de 2011). Por Sol Lora




Hola a todos,

Limitar el intelecto del hombre es menospreciarlo, de esto mismo  nos habló Nitzche, en la voz de Zaratustra: “Vosotros habéis despreciado hombres superiores, esto me hace tener esperanzas. Pues los grandes despreciadores son los grandes veneradores."

Siempre he sido partidaria de que la interpretación es subjetiva, incluso una de mis frases predilectas es “todo depende tras qué cristal se miran las cosas”, es el sentido de la  la razón experiencial, la experiencia nos da un valor interpretativo del mundo, es como se comprende al mundo que nos rodea y todo hombre expresa esta realidad por medio de la palabra.

Para Nitzche, todos poseemos la capacidad de superarnos a nosotros mismos, persiguiendo la perfección del pensamiento. El hombre, según Nitzche, no es un fin, es solo el puente a la perfección, por tanto comprendo que todo hombre puede ser su propio canal para encontrar su criterio, su identidad y su propio pensamiento. Dentro de cada reflexión del hombre, éste puede traspasar sus propias limitaciones.

No podemos anticiparnos a un pensamiento sin profundizar en él, todos podemos aprender de un pensador incansable, todos sin prejuicios…. Y de cualquier pensamiento se puede extraer la nobleza del ser humano, no importa en si cree o no en nuestras propias convicciones, costumbres, hábitos... Para éste autor “la abundancia de la vida se manifiesta en una selección y un orden preciso, riguroso, entre los elementos que domina”, el superhombre de Nitzche puede ser cualquiera de nosotros, nuestro vecino, un familiar, un mendigo, un vagabundo…. Cualquiera sin excepción que nos rodee y que posea ideales firmes, cualesquiera que sean estos, un genio o un duendecillo que ataque o ayude al ser humano o simplemente aquel que impone sus propias ideas y al que éste interesante autor tilda de mitad: " genio y mitad santo!"