EL MUY LADINO
Por Sol Lora
El gato burdo y grandote
jugaba con la señora,
y con cola abrumadora,
acariciaba bravote…
El muy ladino pegote,
movía el rabo, travieso,
queriendo probar un beso,
¡rozó con alevosía!,
ya que solo pretendía:
¡Morderle la carne al hueso!
Pero la dama muy viva,
sacó migajas de pan:
- Confórmate buen rufián
con lo que doy sin saliva,
tu intención es primitiva,
con mis besos no te voy,
así que toma por hoy
lo que puedo y ve con viento,
busca en otra el alimento..
¡Que yo, mis besos no doy!-
@ Derechos Reservados.






