Aquellos labios, sedosos tibios
Rozan los míos
Y me sumerjo entre sus olas de mar bravío
Estalla el alma en un segundo
Tiemblan los soles en otros mundos
Cuando resbalas tus finos labios
enardecidos sobre mi vientre
Vehemente, inquieto,
A las colinas donde la suerte
Premió aquel beso con rial divino
Allí tranquilo sopló tu aliento
Bebiendo el cáliz de mi fruición
Y en qué lugar Venus se enciende,
Cuando esos labios, sedosos tibios
Tan entendidos…,
Colmaron todos mis desafíos!
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